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Escuela de Ciencias de la Salud denunciada por presunto plagio (2ª parte)
23 Marzo 2008

Tras la denuncia presentada ante los tribunales de Justicia por el presunto delito de plagio de nuestro Manual de Cirugía Menor, los autores se han entrevistado en Madrid, con Dª Pilar Fernández, Directora de la Escuela de Ciencias de la Salud.

La entrevista tuvo lugar en la sede del Consejo General de Enfermería, asistiendo también el letrado del Consejo D. Francisco Corpas.

En el curso de la entrevista, Dª Pilar Fernández manifestó a los autores su pesar por el uso no autorizado que se había producido de nuestro Manual, llegándose finalmente a un pacto de caballeros por el que los autores se comprometían a retirar la denuncia, renunciando a cualquier demanda económica, con la sola condición de que las disculpas presentadas verbalmente por la Sra Directora de la Escuela, se confirmaran y ratificaran en un breve escrito, con la promesa de evitar que tan lamentable hecho se volviera a repetir.

Efectivamente, días después, hemos recibido un largo y prolijo escrito, donde se utilizan circunloquios y perífrasis que evitan llamar a las cosas por su nombre, con la apariencia -sólo la apariencia- de querer cumplir el compromiso adquirido. Concretamente en los dos folios llenos de artificios del lenguaje sólo hay entre líneas, una deliberada y confusa petición de disculpas, absolutamente insuficiente, que dice textualmente: “..lamentamos profundamente los errores (?) que se hayan podido producir en relación con el Manual entregado en algunos cursos de Cirugía Menor..”. Es decir, el error que lamenta la Sra Fernández, puede referirse -pongamos por ejemplo- a que se les ha entregado a los alumnos un manual de Matemáticas en lugar de uno de Cirugía Menor.

Por si fuera poco, en el recientemente clausurado curso de Cirugía Menor, organizado por el Colegio de Enfermería de Cádiz en el Hospital General de la Defensa “San Carlos” en San Fernando, se ha vuelto a entregar un Manual del Alumno en el que nuevamente se insertan textos e imágenes de nuestro Manual de Cirugía Menor.

Tras haber denunciado esta nueva ilegalidad a la Escuela de Ciencias de la Salud, los autores han recibido un escrito de su directora, la enfermera Dª Pilar Fernández, que dice textualmente lo que sigue: “… debo informarle que hemos estado repasando concienzudamente los materiales entregados en el curso al que Vds. hacen referencia, y me informan que en los mismos no figura ningún elemento que afecte a los derechos de propiedad intelectual de terceras personas, como Vds….”.

Una vez más, y para no entrar en un debate -estéril a todas luces- ya que no vemos el menor interés por parte de esta señora en reconocer que se ha actuado mal y -lo que es más grave- se sigue haciendo, dejamos al buen criterio de los numerosos visitantes de nuestra página web para que juzguen por sí mismos si llevamos o no llevamos razón al denunciar el abuso, a la vista de la reproducción que presentamos de los textos y gráficos incluidos en el nuevo Manual del Alumno que la Escuela de Ciencias de la Salud está entregando y de los originales que figuran en nuestro libro. Incluimos alguna animación, para que se observe más claramente si cabe, que algunas de las imágenes que a priori no parecen las mismas, sí lo son tras algunas transformaciones realizadas con cualquier editor de imágenes.

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En este mismo correo, recibido de la Sra Pilar Fernández, y respecto a su postura sobre el plagio de nuestro libro, incluye el siguiente párrafo que no tiene desperdicio: “ les reitero mis disculpas por las actuaciones que ustedes han considerado atentatorias a sus derechos e intereses …”.

Nótese el artificio del lenguaje de la expresión “Vds. han considerado” para evitar cualquier aceptación de propia responsabilidad o de negligencia “in vigilando”. Es decir, y en términos del clásico taurino, nos da “una larga cambiada”. Difusa petición de vagas disculpas de no se sabe por qué, sin el menor atisbo de reconocer lo que es evidente. (“Allá arriba, …no sé dónde; se venera… no sé qué santo; que se le reza… no sé qué; y se gana… no sé cuánto…”).

Así las cosas, por pura dignidad, y a la vista de la contumaz reincidencia, no hay otro camino que dejar en manos de los jueces la decisión que proceda.

Doblemente lamentable.